Jueves, 26 de marzo de 2009 - 14:48 GMT
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Terapias que "curan" a homosexuales
BBC Ciencia
Una minoría importante de los entrevistados cambiaría los sentimientos homosexuales del paciente.
Una investigación llevada a cabo en el Reino Unido descubrió que sigue habiendo terapeutas y psiquiatras que todavía intentan "curar" a lesbianas, gays, y bisexuales para "volverlos" heterosexuales.
Según el estudio recién publicado en BMC Psychiatry esto sigue ocurriendo a pesar de que no hay evidencia científica de que dichos métodos sean beneficiosos o de que incluso sean seguros.
El estudio, llevado a cabo por científicos de la Universidad de Londres (UCL) y financiado por la organización de investigaciones Wellcome Trust, involucró a 1.400 profesionales de salud mental.
Los resultados mostraron que sólo 4% dijo que intentarían cambiar la orientación sexual de su cliente.
Pero cuando se les preguntó si ayudarían a reducir los sentimientos homosexuales de sus clientes, 17% -uno de cada seis- afirmó que lo haría.
Estos profesionales dijeron que habían ayudado al menos a un cliente a reducir esos sentimientos, por lo general con terapia.
Evidencia científica
El mejor enfoque es ayudar a la gente a ajustarse a su situación, valorarlos como personas y mostrarles que no existe nada patológico sobre su orientación sexual
Prof. Michael King
También se les preguntó en qué año habían llevado a cabo esa terapia y los investigadores no encontraron indicios de que esta tendencia hubiera disminuido en años recientes.
"Hay muy poca evidencia que demuestre que tratar los sentimientos homosexuales de una persona sea efectivo" afirma el profesor Michael King, de la UCL.
"Y de hecho, esto puede ser hasta perjudicial".
"Así que es muy sorprendente que una minoría importante de profesionales todavía ofrece este tipo de ayuda a sus clientes", agrega el científico.
El profesor King señala, sin embargo, que los terapeutas actúan "con la mejor de las intenciones".
"Por supuesto que es de la incumbencia de un profesional ayudar a un cliente que pide ayuda", expresó el científico a la BBC.
"Pero esto debe hacerse utilizando terapias basadas en evidencia, explorando su sufrimiento y ayudándolos a ajustarse a su situación", explica.
"Ahora sabemos que los esfuerzos para cambiar la orientación sexual de la gente provocan cambios muy pequeños y pueden causar enorme daño.
"Y descubrimos que es muy preocupante que haya una minoría importante de profesionales que parece ignorar esto -incluso cuando tienen la mejor de las intenciones".
Razones "profesionales"
El Real Colegio de Psiquiatras del Reino Unido afirma que los homosexuales tienen "el derecho de protegerse de terapias que pueden ser potencialmente perjudiciales, particularmente las que dicen cambiar la orientación sexual".
En América Latina se conoce muy poco sobre la prevalencia de estas "terapias" dice el estudio.
El profesor King y su equipo descubrieron que los terapeutas dan varias razones por las cuales ofrecen estas terapias.
Éstas van desde las propias opiniones morales y religiosas sobre la homosexualidad hasta el deseo de ayudar a pacientes que se sienten angustiados por ser discriminados.
También, dice el científico, hay un grado de ignorancia sobre la falta de evidencia que demuestre la eficacia de dichas terapias.
En particular, el hecho de que hasta ahora no se han llevado a cabo pruebas de control aleatorio que demuestren que estas terapias son efectivas.
El profesor King afirma que es importante que haya consciencia tanto del público como de los terapeutas sobre la homosexualidad y sus supuestos "tratamientos".
"El mejor enfoque es ayudar a la gente a ajustarse a su situación -dice el experto- valorarlos como personas y mostrarles que no existe nada patológico sobre su orientación sexual".
"Tanto los profesionales de la salud mental como la sociedad en general deben a ayudarlos a enfrentar el prejuicio tanto en sí mismos como en los demás", afirma Michael King.
La publicación del estudio coincide con el lanzamiento de un nuevo sitio de internet en el que se intenta recoger historias sobre estas "terapias" alrededor del mundo.
Los investigadores esperan encontrar experiencias personas en India, Latinoamérica y China donde se conoce muy poco sobre la prevalencia de estas prácticas.
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VÍNCULOS
BMC Pyschiatry
Sitio de internet sobre tratamientos homosexuales
Universidad de Londres
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jueves, 26 de marzo de 2009
'Estamos criando vagos'...
Por Cesar Mella.
Hay que llamarlos varias veces en la mañana para llevarlos a la escuela.
Se levantan irritados pues se acuestan muy tarde hablando por teléfono
o conectados a la Internet.
No se ocupan de que su ropa esté limpia y mucho menos ponen un dedo en
nada que tenga que ver con 'arreglar algo en el hogar'.
Idolatran a sus amigos y viven poniéndoles 'defectos' a sus padres a
los cuales acusan a diario de que 'están pasaos'.
No hay quien les hable de ideologías, de moral y de buenas costumbres,
pues consideran que ya lo saben todo.
Hay que darles su 'semanal' o mesada de la que se quejan a diario
porque 'eso no me alcanza'.
Si son universitarios siempre inventan unos paseos de fin de semana
que lo menos que uno sospecha es que regresarán con un embarazo o
habiendo fumado un pito de marihuana.
Definitivamente estamos rendidos y la tasa de retorno se aleja cada
vez más, pues aún el dia en que consiguen un trabajo hay que seguir
manteniéndoles.
Me refiero a un segmento cada vez mayor de los chicos de capas medias
urbanas que bien pudieran estar entre los 14 y los 24 años y que para
aquellos padres que tienen de dos a cuatro hijos constituyen un
verdadero dolor de cabeza.
> ¿En que estamos fallando?
Para los nacidos en los cuarenta y cincuenta el orgullo reiterado es
que se levantaban de madrugada a ordeñar las vacas con el abuelo; que
tenían que limpiar la casa; que lustraban sus zapatos; algunos fueron
limpiabotas y repartidores de diarios; otros llevábamos al taller de
costura la ropa que elaboraba nuestra madre o teníamos un pequeño
salario en la Iglesia en donde ayudábamos a oficiar la Misa cada
madrugada.
Lo que le pasó a nuestra generacion es que elaboramos un discurso que
no dió resultado: '¡Yo no quiero que mi hijo pase los trabajos que yo
pasé!'.
Nunca conocieron la escasez, se criaron desperdiciando, a los 10 años
ya habían ido a Disney World dos veces cuando nosotros a los 20 no
sabíamos lo que era tener un pasaporte. El 'dáme' y el 'cómprame'
siempre fué generosamente complacido y ellos se convirtieron en
habitantes de una pensión con todo incluido que luego queríamos que
fuera un hogar.
Al final se marchan al exterior a la conquista de una pareja y vuelven
al hogar divorciados o porque la cosa 'se les aprieta' en su nueva
vida.
Los que tienen hijos pequeños pónganlos los domingos a lavar los
carros y a limpiar sus zapatos. Un pago simbólico por eso puede
generar una relación en sus mentes entre trabajo y bienestar.
Las hembritas deben desde temprano aprender a lavar, planchar, cocinar
para que entiendan la economía doméstica en tiempos que podrían ser
mas difíciles.
La musica metálica, los conciertos, la tele, la moda y toda la
electrónica de la comunicación han creado un marco de
referencia muy diferente al que nos tocó.
Estamos compelidos a revisar por los resultados si fuimos muy
permisivos o si sencillamente hemos trabajado tanto
que el cuido de nuestros hijos queda en manos de las domésticas y en
un medio ambiente cada vez mas
deformante.
Ojala que este mensaje llegue a los que tienen 'muchachos chiquitos'
pues ya los abuelos pagaron la transición...
Cesar Mella
Psiquiatra
Por Cesar Mella.
Hay que llamarlos varias veces en la mañana para llevarlos a la escuela.
Se levantan irritados pues se acuestan muy tarde hablando por teléfono
o conectados a la Internet.
No se ocupan de que su ropa esté limpia y mucho menos ponen un dedo en
nada que tenga que ver con 'arreglar algo en el hogar'.
Idolatran a sus amigos y viven poniéndoles 'defectos' a sus padres a
los cuales acusan a diario de que 'están pasaos'.
No hay quien les hable de ideologías, de moral y de buenas costumbres,
pues consideran que ya lo saben todo.
Hay que darles su 'semanal' o mesada de la que se quejan a diario
porque 'eso no me alcanza'.
Si son universitarios siempre inventan unos paseos de fin de semana
que lo menos que uno sospecha es que regresarán con un embarazo o
habiendo fumado un pito de marihuana.
Definitivamente estamos rendidos y la tasa de retorno se aleja cada
vez más, pues aún el dia en que consiguen un trabajo hay que seguir
manteniéndoles.
Me refiero a un segmento cada vez mayor de los chicos de capas medias
urbanas que bien pudieran estar entre los 14 y los 24 años y que para
aquellos padres que tienen de dos a cuatro hijos constituyen un
verdadero dolor de cabeza.
> ¿En que estamos fallando?
Para los nacidos en los cuarenta y cincuenta el orgullo reiterado es
que se levantaban de madrugada a ordeñar las vacas con el abuelo; que
tenían que limpiar la casa; que lustraban sus zapatos; algunos fueron
limpiabotas y repartidores de diarios; otros llevábamos al taller de
costura la ropa que elaboraba nuestra madre o teníamos un pequeño
salario en la Iglesia en donde ayudábamos a oficiar la Misa cada
madrugada.
Lo que le pasó a nuestra generacion es que elaboramos un discurso que
no dió resultado: '¡Yo no quiero que mi hijo pase los trabajos que yo
pasé!'.
Nunca conocieron la escasez, se criaron desperdiciando, a los 10 años
ya habían ido a Disney World dos veces cuando nosotros a los 20 no
sabíamos lo que era tener un pasaporte. El 'dáme' y el 'cómprame'
siempre fué generosamente complacido y ellos se convirtieron en
habitantes de una pensión con todo incluido que luego queríamos que
fuera un hogar.
Al final se marchan al exterior a la conquista de una pareja y vuelven
al hogar divorciados o porque la cosa 'se les aprieta' en su nueva
vida.
Los que tienen hijos pequeños pónganlos los domingos a lavar los
carros y a limpiar sus zapatos. Un pago simbólico por eso puede
generar una relación en sus mentes entre trabajo y bienestar.
Las hembritas deben desde temprano aprender a lavar, planchar, cocinar
para que entiendan la economía doméstica en tiempos que podrían ser
mas difíciles.
La musica metálica, los conciertos, la tele, la moda y toda la
electrónica de la comunicación han creado un marco de
referencia muy diferente al que nos tocó.
Estamos compelidos a revisar por los resultados si fuimos muy
permisivos o si sencillamente hemos trabajado tanto
que el cuido de nuestros hijos queda en manos de las domésticas y en
un medio ambiente cada vez mas
deformante.
Ojala que este mensaje llegue a los que tienen 'muchachos chiquitos'
pues ya los abuelos pagaron la transición...
Cesar Mella
Psiquiatra
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